Las fichas se recogen del tablero, se barajan y comienzan a reagruparse nuevamente. Similar a la metodología de un juego de estrategia. Así podría describirse cómo el nuevo cisma en la Confederación General del Trabajo (CGT) afectará el mapa de la central obrera en el país.

Marcado por la relación afín o de oposición de los sectores con el Gobierno nacional, la división se replicará en las provincias.

En el nuevo panorama, la CGT tucumana, dividida en dos desde 2009, parecía encaminarse hacia la unidad. Sin embargo, dirigentes advierten que la organización podría seguir dividida, esta vez entre agremiaciones moyanistas y antimoyanistas.

Decisiones foráneas

Las posturas y acercamientos que toman los líderes nacionales de los gremios más fuertes son clave para la configuración de las delegaciones. En el caso de Tucumán, la unión de Hugo Moyano (Camioneros) y Gerónimo Venegas (Uatre) marcó el acercamiento entre Pedro Mamaní y Jesús Pellasio, representantes de esas agrupaciones en la provincia respectivamente, y líderes de la CGT-Laprida (Mamaní) y de la CGT- Buenos Aires (Pellasio). Las facciones habían estado separadas desde las últimas elecciones de renovación de autoridades (hace tres años). Sin embargo, un nuevo quiebre podría partir la organización."Hay un grupo que desde hace tiempo dejó de venir a las reuniones", reconoció Mamaní. Si bien evitó opinar sobre la situación, expresó: "no se declararon abiertamente antimoyanistas. Pero, a nivel nacional gremios como Smata, Luz y Fuerza, Uocra o UOM están apoyando a Antonio Caló (dirigente metalúrgico rival de Moyano)". El titular de la CGT-Laprida (cada facción tomó el nombre de la calle en la que tenía sede) viajó junto a Pellasio y a 100 gremialistas al congreso en el que fue reelecto Moyano. "Queremos un movimiento unificado, como siempre quiso Juan Domingo Perón. Pero, por como se está manejando el Gobierno con los antimoyanistas parece que no se quieren unir a este proceso", cuestionó. Mamaní añadió que se reunirá con Venegas (secretario del Interior de la CGT) para tratar la situación local, dado que en enero vencen los mandatos. "Antes de viajar llamaré a un plenario (el miércoles 25). También espero que participen los estatales", adelantó.

Por otro lado, Adrián Santillán, de la Uocra local, confirmó la división. "Somos orgánicos. Acatamos las disposiciones de nuestro líder nacional (Gerardo Martínez). Aquí nos encolumnamos a la línea opuesta a Moyano", explicó. Si bien aseveró que "nada está dicho", reconoció que podría repetirse una doble CGT luego de las elecciones del 3 de octubre y de que se cumpla un llamado a comicios en la provincia.

Claves del quiebre

El 2009, la CGT local quedó dividida en dos. Una encabezada por Jesús Pellasio (Uatre) y la otra, por  Pedro Mamaní (Camioneros). 

Ante la ruptura entre Hugo Moyano y "los gordos", la los cegetistas tucumanos se acercaron. Pero, otro grupo se separó.  

Los moyanistas avanzan en delinear la nueva gestión. Mientras que los antimoyanistas esperan las elecciones de octubre para definir autoridades.